domingo, 1 de agosto de 2010

Gracias Realidad...

Simplemente
una vez más...

Te seguía
abrazando fuerte...

Después de
más de diez minutos
e interminables
frases de amor
que nos decíamos
al oído,
nos separamos...

Seguíamos viéndonos
a los ojos,
a nuestros aún
llorosos pero
alegres ojos...

Seguíamos
sin mencionar
palabra alguna...

Nos mirábamos
asombrados
de lo que
realmente ocurría...

La gente
de alrededor
se acercaba
cada vez más
a nosotros
aún aplaudiendo
y gritando
felices...

Nos miramos
confundidos
porque no sabíamos
si alegrarnos
o asustarnos...

De pronto
siento que alguien
me toca el hombro
y al voltear veo
a la señora
que nos dió la rosa
en el camino
interminable de
flores que
vivían y brillaban
por tí...

"Te felicito,
jóven", dijo...

Asombrado
que se acercara
nuevamente,
"Gracias, señora,
muchas gracias
por su rosa.
Si no fuera
por ella,
creo que
nunca hubiera
sucedido todo esto",
le dije sonriente...

"No dependía
de mi rosa, jóven.
Es lo que iba a
suceder en cualquier
momento,
hubiera aparecido
yo o no.
Es lo que su señorita
le iba a decir
desde el fondo
de su corazón.
¿Acaso no es
lo que más
deseaba en todo
el mundo?
Por su increíble
sonrisa y por
cómo la mira
sé que sí.
Vamos, jóven,
hágala feliz
nuevamente",
respondió...

Lagrimeando,
porque sentía
el cariño con
el que decía
esas palabras
la señora
como si me conociera,
atiné a decirle:
"Lo haré, señora,
lo haré.
Estas lágrimas
son de felicidad.
Gracias por cruzarse
con nostros
y participar
de alguna manera
en esta unión".

Afirmó
moviendo la cabeza
y se retiró
dejando por
cada paso que daba
pétalos de rosa,
pétalos color melón
que brillaban con el sol...

La seguí con
la mirada hasta que
se perdió entre
la multitud...

Me diste un beso
en la mejilla,
"Vámonos.
Sigamos nuestro
camino, amor",
dijiste...

¡Amor!
Esa palabra
que tanto esperaba
oír de tus labios,
la palabra indicada
para poder cambiar
mi mundo de un gris
a un arcoiris luminoso...

Lagrimee cuando
te oí decir eso,
te besé y mirando
a esos ojos
bellos e impactantes
que tienes, dije:
"Vamos, mi amor"...

Te sonrojaste
porque quizá
no esperabas que
de mi boca salieran
esas mismas palabras
que tú habías repetido
segundos antes
de mi colapso sentimental...

Tomaste fuerte
mi mano
y nuevamente
nos abrimos paso
por la gente que estaba
a nuestro alrededor...

Como si de
su rey y su reina
le hablaramos,
la gente se abrió
dandonos aplausos
y mejores deseos...

Saludamos
a quienes se nos
acercaban...

Caminamos y
caminamos
hasta llegar
a la esquina
del río de lágrimas...

Volteamos
y vimos que
la gente
se dispersaba
y alejaba
perdiéndose
en una luz brillante
que se me hacia
extrañamente
familiar...

Nos miramos
fijamente y
sujetamos nuestras
manos
para no dejar
ir uno al otro...

Caminamos lentamente
sonriendo y recordando
cada cosa
que habíamos pasando...

Cada paso que
dabamos era una eternidad...

Cada paso era
un recuerdo nuestro...

Cada paso era
una lágrima de felicidad
y una sonrisa...

Así sucedía
todo, mientras la luz,
que extrañamente
se me hacía familiar,
crecía llegando
a verla de reojo...

No me preocupaba
por nada, porque
sabía que estando
a tu lado,
todo, absolutamente
todo iba a ser
bueno y maravilloso...

Al llegar
a tu palacio,
nos sentamos en
las escaleras
a hablar...

Te acomodaste
en mis brazos,
"¿Alguna vez perdiste
las esperanzas
de que esto
sucediera
y regresaramos?",
dijiste en voz
baja...

"Nunca...
Tuve miedo
de que se nos
haga tarde,
pero confiaba
en lo que vivímos
y dentro mío
creaba ilusiones
a veces con
que esto sucediera,
y miranos aquí,
sucedió",
dije sonriendo
y abrazándote
cada vez más fuerte...

"Siempre estaba aquí
esperando
poder aclarar
mi mente.
Tuve también miedo
a tu rechazo
pero sabía que
lo que sentías
por mí iba a ser
tan fuerte como
para regresar",
respondiste
abrazándome fuerte
también...

Levanté tu
rostro con mi mano,
te miré fijamente,
"Siempre, siempre
seré sólo para tí",
te besé y tomé tu mano...

Subimos
hacia tu destino...

Nos quedamos parados
en la puerta...

Nos abrazamos...

Nos besamos...

Sentía una sensación
rara pero más podía
el momento...

El momento que me
hacía sentir tan bien
estando a tu lado...

Abriste la
puerta de tu castillo...

Entraste,
me diste la mano
para que pase...

La luz se hacía
cada vez más fuerte y
cercana...

La luz estaba por
taparte totalmente,
cuando decidí
tomar tu mano
y entrar contigo
a tu palacio real...

Increíblemente
sentí como si mi alma
se hubiera quedado atrás
y mi cuerpo hubiera
seguido su camino...

Podía ver como
entraba a tu destino
y como la luz brillosa
y dominante
nos tragaba,
quedándome yo
atrás....

Me quedé en el
vacío,
sin saber qué
más pasó...

Sin saber qué
nos deparaba
el futuro
para ambos...

Sentí que la luz
me consumía por completo
hasta desaparecer
y no dejar rastro
alguno...

En ese instante,
me desperté,
regresando a la
triste realidad...

Esta vez,
me sentí más raro,
sobretodo porque
ya te había dicho
que lucharía por tí...

Sentía como
el vacío que
habías dejado
en mí,
crecía más y más
hasta tumbarme
en la cama
a llorar
sin consuelo
alguno...

Abracé mi
almohada
pensando que podía
conseguir
algún consuelo
por parte de ella
pero todo era
en vano...
Tú no estabas ahí...

Sentía que
era el final de mi sueño...

Y dicho y hecho,
así fue...

Recién escribo
este blog
porque pensé
que volvería
a soñar con este
increíble
cuento de hadas...

Y así solo fue,
un cuento de hadas
para mí donde
tu eras mi increíble
princesa protagonista
de mi más bello deseo...

Otros días soñé
nuevamente contigo
pero no eran los sueños
que esperaba...

Mi más bello
deseo convertido sueño
quedó atrás...

Ojala te vuelva
a soñar,
quisiera saber que
más pasó en ese
cuento de hadas...

O quizá como
increíble
película de amor
donde a veces
el final
se queda al aire,
tendré que dejar
este sentimiento
flotar...

Así será,
porque no sé que
más pasará...

Esperar lo peor
o algo bueno?
Yo no lo sé...

Sólo sé
que fuiste
la reina de mis sueños...

Y ahí creo
que quedarás,
por más que lo desee...

Gracias realidad
por golpear
mi vida con esperanzas
que no surgirán...

Gracias por darme
a entender
que todavía puedo
soñar y despertar
y recibir
la dosis de realidad
que necesito...

Gracias realidad
por hacerme sentir mal
y bien a veces...

Gracias por
jugar con mis sentimientos
más profundos...

Gracias por
brindarme
los cuatro días
más felices
de mi vida...

Simplemente...
Gracias realidad...

MiGuEl

No hay comentarios:

Publicar un comentario