
Ella Es…
Esta es una historia que decidí contar por lo emocionante que fue para mí cuando me la comentó un amigo cercano años atrás…
Es la historia de Angel y Alessandra, una pareja de jóvenes enamorados que se conocieron años atrás en un centro de estudios.
Ambos venían de lugares diferentes, distantes entre sí pero a muy corta distancia para el corazón.
Angel nunca pensó llegar a enamorar a Alessandra por su inmensa timidez pero ella lo hacía soltar sus cadenas y hacer que cada minuto que pasaban juntos era un minuto en el paraíso. Él estaba profundamente enfocado en cada movimiento que hacía por temor a que ella le de la espalda y lo deje con una ilusión pero felizmente no ocurrió eso.
Los días pasaron y se seguían hablando con más frecuencia y se seguían viendo con el mismo interés, hasta que un día 4 después de un fuerte abrazo ocurrió lo que quizá el tiempo les tenía deparado: un gran e inocente beso.
Aún recuerdo cuando me lo contó Angel…
- No puedo creer que haya sucedido. Me siento inmensamente feliz. ¡No sabes cuánto, Miguel!.
- Angel, tranquilo. Respira. Esa sonrisa en tu rostro es demasiado obvia. Por que te conozco sé que no despegaste ni un ojo de ella cuando la dejaste ir, cierto?.
- No pude dejar de verla. Fue impresionante. Sé que me dices que piense las cosas antes de decirlas pero estoy seguro compañero que ES ELLA! Por la que tantas veces he estado esperando.
- Conozco muy bien de tus constantes esperanzas y me alegra verte tan pero tan feliz. Esa chica de la que me cuentas debe de ser tan especial como para que vengas y te pares frente a mí sabiendo cuan duro puedo ser.
- Comprendo tu carácter y tu manera de decir las cosas con tanta “realidad” pero, es lo que siento y así me siento bien, Miguel.
- Me alegra que me hayas venido a ver y también de ver esa sonrisa que nunca había visto en tu rostro antes. Si ella te hace feliz, pues anda, búscala y sé feliz con ella.
Aún recuerdo que al terminar esa frase, vi a Angel correr sin despedirse de mí a tratar de comunicarse con ella. ¡Que Joven!
Sus días juntos fueron de los mejores que puedo recordar de toda su historia, pero comentaré de su primera odisea por ella.
Iban a cumplir 2 meses de enamorados y su amor ya era inmenso. Tanto que veía a Angel salir sonriendo y regresar saltando en un pie. Lo veía porque siempre que se iba a visitar a Alessandra pasaba por mi sitio a verme y sin ninguna palabra, solo gestos, me decía cuan alegre estaba cada día.
Alessandra tuvo que viajar por motivos familiares rumbo a Ica dejando a Angel solo el mismo día que iban a cumplir un mes más. Tanta fue la pena de ambos que la despedida fue muy dolorosa, pero sabía que Angel tenía algo planeado entre manos.
Vino a verme…
- Tú más que nadie sabe bien lo que pasa y sobretodo lo que pienso, cierto?
- Sé lo que pasa y lo que piensas Angel, pero realmente lo harás?
- Si realmente lo haré? Pues porque crees que he venido a verte, Miguel. Vine a informarte la decisión que he tomado.
- Y esa es…
- Viajaré a verla y pasar este aniversario juntos.
Tanta fue tu alegría que la pude sentir reflejada en su sonrisa y en su rostro.
- Con esto confirmo lo que tenía en mi mente hace días: Ella es demasiado especial para ti como para que hagas esta travesía solo.
- Y lo es, Miguel. Como te dije: ES ELLA!
- Haz lo que indique tu corazón. Si el te dice que viajes por ella, pues hazlo, mi consentimiento tienes. Ya planearemos juntos una excusa.
- Gracias. Sabía que me darías la respuesta indicada.
Tomó sus cosas y las alistó con el temor por hacer algo que nunca había hecho por alguien antes pero con la emoción que lo embargaba de hacerlo por ella.
Angel y Alessandra se mantenían en contacto por medio de mensajes sin saber ella lo que él tenía planeado.
- No es justo pasar ese día alejados – escribía Alessandra dando a notar tristeza.
- Lo sé Ale, no es justo. Quisiera tenerte a mi lado y abrazarte ese día – respondía Angel, aún pensando lo que iba a hacer.
- Me siento mal por todo esto. Me encantaría pasarlo contigo.
- Ya sé. La pasaremos juntos. Viajaré para verte – escribía Angel, seguro de lo que hacia.
- Viajarás? Solo para verme unas horas? Por mí? – respondía Alessandra sorprendida.
- Lo haré porque no pienso pasar ese día alejado de ti – decía decidido Angel.
- Sería muy lindo, demasiado. – respondía con clara alegría Alessandra.
Y sus contactos fueron constantes para planear el gran día.
Angel no pudo dormir pensando en cuanto amaba a Alessandra y en lo que iba a hacer por ella.
Lanzaba palabras al aire que obviamente llegaban a mis oídos.
- De verdad que la quiero demasiado para hacer esto por ella. Y sí, ELLA ES! Viajaré!.
Ya eran las de 6 de la mañana cuando tomó sus cosas, se cambió y lavó para llegar al terrapuerto temprano. Se despidió de su mamá diciéndole que iba a ensayar desde temprano y luego tocar. Ella le dio su bendición sin saber lo que iba a hacer.
Camino al terrapuerto, Angel durmió lo que no había podido dormir durante la noche. Al llegar, compró su boleto aún temblando por su decisión.
Se subió al bus y empezó su odisea para verla. Estuvo en constante contacto con ella. El viaje que pensó iba a durar 4 horas se extendió a 5 horas, pero a él no le importaba nada. Estaba decidido a llegar y abrazarla. Miraba por la ventana esperando no cruzarse con el carro de algún familiar.
Luego de unas largas paradas y de unas cuantas horas de viaje. Angel pudo llegar finalmente a Ica. Bajo temblando del bus esperando comunicarse con ella pero su celular indicaba que estaba fuera de señal. Sus intentos por comunicarse fueron en vanos hasta que luego de diez minutos pudo recibir un mensaje de ella indicándole que ya estaba llegando al terrapuerto.
Pasados unos minutos, se vieron a lo lejos. Ella corrió a sus brazos y el la esperaba con ansias. Se entrelazaron en un abrazo fuerte y un gran beso que si no hizo susurrar a las personas de alrededor es porque no tenían sentimientos.
- ¡Feliz Aniversario, Alessandra! – le dijo al oído Angel.
- ¡Feliz Aniversario, Angel! – respondió ella lagrimeando de la emoción.
Su abrazo fue demasiado tierno. Se podía sentir cuánto se querían con tan solo ver como se miraban a los ojos.
Se tomaron de las manos y caminaron por la ciudad. Los dos aún sorprendidos por estar juntos.
Él era un turista en una ciudad que ella conocía por ser parte de su historia.
Se dejó llevar por ella siendo su fiel servidor que la seguía a todos lados.
Fueron a la casa de su familia a que ella pida permiso para ir a caminar. Él la espero mientras daba vueltas por un hermoso vecindario.
El clima era perfecto. Hacia sol pero para Angel estaba bien, habrá sido su inmensa alegría que le hacía omitir su eterna lucha hacia el calor. Pero él estaba contento.
La esperó sin darse cuenta que era observado por ojos sorprendidos por su presencia ahí pero contentos por la alegría que le daba a su pequeña.
Alessandra salió al encuentro de Angel. Caminaron de la mano rumbo a almorzar para luego caminar viéndose a los ojos que aún brillaban por tan hermoso día. Fueron a la Huaca China a que ella le enseñe el lugar que frecuentaba cuando era una niña.
Pasearon por las dunas. Subieron de la mano. Poco les importaba que la arena se les meta por las zapatillas o que el viento que soplaba la arena los cegara por unos segundos. Lo único que importaba era disfrutar las pocas horas que podían estar juntos.
Se sentaron a mirarse. Se besaron. Inmortalizaron esos recuerdos en fotografías.
Cuando ya se hacía tarde, decidieron bajar y se quedaron observando la laguna.
El la abrazó por atrás y le dijo que le encantaría quedarse solamente con ella, hasta casarse con ella. Alessandra se sorprendió por dichas palabras y con pocas suyas dijo que también le encantaría hacerlo.
Ya no eran dos personas caminando por una ciudad sin rumbo sino ya eran una sola que habían vivido un hermoso día y lo seguían viviendo, observando la laguna y alrededores de dicho centro turístico.
Ya oscurecía y Angel y Alessandra sabían que era hora de decirse adiós.
Fueron rumbo a la plaza a dar sus últimos pasos juntos por dicha ciudad. Abrazándose cada vez más fuerte por que sabían que Angel se tenía que ir de regreso a Lima.
Ya en el terrapuerto, Angel compró el pasaje de regreso deseando no hacerlo pero tenía que regresar, no le quedaba de otra.
Faltando pocos segundos para subirse al bus, Angel y Alessandra se abrazaron muy fuerte.
Palabras, besos y caricias estaban presentes ante tan inminente despedida.
- Te Amo Alessandra – dijo Angel.
- Y yo a ti, Angel – respondió Alessandra.
Para luego darse un beso eterno.
El día fue un éxito porque se reflejaba en sus rostros de alegría. Los dos se querían, nadie podía negarlo.
Angel con mucha pena soltó la mano de Alessandra para subirse al bus camino a casa. Ya sentado y con las cosas en su lugar pudo ver a Alessandra observándolo partir desde afuera.
Se mandaron besos volados y sonrisas. Sus ojos lagrimeaban por la despedida pero la alegría quedaba por tan increíble día.
Angel agarró su celular y le mando un mensaje a Alessandra:
“¡Te Amo Mucho!”
Alessandra leyó el mensaje y se sonrojó. También le respondió:
“¡Y yo a ti, Angel!”
El bus cerró su puerta y empezó a andar. No se verían después de unos días.
Palabras pronunciadas pero no escuchadas se soltaban solo entendidas por el movimiento de los labios y por el sentimiento que los embargaba.
Tristeza por que tan hermoso día termine de esa manera pero contentos por saber que su amor fue tan inmenso como para lograr tal viaje.
Lágrimas corrieron por el rostro de Angel mientras veía que Alessandra se quedaba atrás pero ya no podía hacer nada.
Mensajes que se enviaban en los cuales concordaban que ese día fue el mejor día que pudieron pasar.
Angel estaba en camino a casa. Podía ver su rostro de felicidad.
Ese chico me sorprendió al lograr ese viaje. Podía sentir cuanto amor sentía hacia ella. Por parte de Alessandra también podía sentir un inmenso amor hacia él.
Promesas se habían hecho, sólo ellos sabrán lo que vendrá después.
Y como en toda historia o película, después del “fin” no se sabrá más que pasará con los protagonistas de la historia, solo nos queda vivir lo leído y saber que eso ocurrió por el gran amor que el tiene hacia ella.
Por el momento, mi comunicación con Angel se ha cortado pero supongo que le va bien y sé que pronto sabré de él.
Quería contar su historia de amor. Su amor hacia Alessandra.
**FIN**
MiGuEl
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