Y otra vez ocurrió...
Te abrazaba
mientras seguía
sintiendo
tu cálidez
que siempre me
has brindado...
No podía creer
que estabas junto
a mí...
Te abrazaba cada
vez más fuerte
para no dejarte ir...
"Caminemos
hacia mi lecho",
dijiste...
Te abrazé más fuerte,
"Tengo miedo de
que esto no sea verdad,
Rocio", respondí...
"Solamente será
lo que tu crees que
puede ser,
y si en ese corazoncito
crees que así es
todo esto,
así será", añadiste...
"Pero yo si creo
en todo esto
sobretodo
por lo que
está sucediendo,
pero tú?", dije...
"Yo creo algo
pero lo que
tu crees que
yo pueda creer
también sirve
y bueno,
sí creo!", respondió...
Me hiciste lagrimar
frente al círculo
de personas
que nos seguían
observando
todavía...
Con tu mano
limpiaste mis
aún llorosos
ojos...
"Caminemos
juntos",
dijiste...
Nos volteamos,
me agarraste la mano
y vimos que
el camino
de la alameda
estaba adornado
con rosas...
Nos sonrojamos
y decidimos hacerlo...
A paso lento
caminabamos
mientras los
pétalos de rosa
volaban
adornando
cada uno de
nuestros pasos
y el camino
que venía...
Aplausos
y vivas
sonaban por cada
paso que dabamos...
El camino
era brilloso...
Las rosas no
se podían comparar
contigo...
El brillo del sol
que daba en tu rostro
te iluminaba
cuál bendita fueras...
La bendición
que apareció
en mi camino
y que una vez
perdí, pero
que por
fortuna
del destino
recuperé...
Te miraba
y agradecía a Dios
por la fortuna
que me daba nuevamente
al tenerte
a mi lado...
Miré al cielo,
"Gracias...
Mil gracias",
dije...
"Agradecele
que él nos haya
unido y que
nos dió
una prueba
que supimos
superar
por lo que sentíamos",
respondiste...
Sonreí y te miré...
Sonreíste y me miraste...
Seguiamos caminando
y las personas
no paraban
de mirarnos
y sonreir...
Cada paso
que dabamos
el suelo se hacía
más brilloso...
Me sentía en las nubes...
Sentía como volaba,
como volaba junto
a tí...
"Eres mi angel guardián",
te dije...
"Y tú el mío,
nunca me dejes
ir porfavor"...
Me besaste,
cuando sentimos
nuestros latidos,
nos sonrojamos...
Estaban acelerados...
Nos volvimos a mirar,
pero esta vez
sabía que
eras la única
para mí....
Lloré
como un niño...
Lloraste también...
No tuve que decir
nada...
Nos abrazamos...
Nuestros ojos
lo decían todo...
Esto sí es de verdad...
"Lucharé por tu amor",
lo dije
mientras te abrazaba
con fuerza...
"Lucha por el, Miguel,
lucha por el...
sabes que nunca
te dejé de querer",
respondiste abrazándome
con más fuerza también...
"Lucharé y lo haré!",
repetí...
Pero la frase se hacía
cada vez más fuerte
y profunda...
Sentía que
la estaba repitiendo
aún dormido....
Un nuevo brillo
opacó este sueño
para despertarme
repentinamente...
Y va ocurriendo así
estos tres días...
Como si de capítulos
de mi vida se tratara
que pasan
poco a poco...
Lagrimee bastante
tratando de encontrar
la solución y el porqué
de estos tres
capítulos hermosos...
Una frase me vino
a la cabeza
muy fuerte,
"Lucharé y lo haré!"...
"Si esa fue
la última frase,
esa será la razón",
pensé...
Decidido
me senté al borde
de mi cama,
mirándome al espejo,
pensando si era correcto...
Luego de unos
minutos largos
pero cortos a la vez
pensé que todo es
por algo...
No es que no
haya intentado
hacerlo antes,
sí lo hacía
pero esta vez
estoy más que
decidido
a arriesgar todo...
Después
de unos minutos
y de un mensaje
de texto,
me levanté
tan seguro de hacer
algo por alguien...
Me limpié los ojos
deseando poder
volver a soñar
estos capítulos
tan bellos contigo,
alteza...
"Gracias realidad,
pero esta vez
lucharé contra tí,
quieras o no",
dije con seguridad...
"Luchare por ti",
dije...
"Lucharé y lo haré"...
MiGuEl
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario