Creo que a ninguna persona le gusta perder en un juego en el que muchos de sus conocidos ganan... o no les gusta tener la mala fortuna de ser el único que reciba la puñalada de entre toda la multitud...
Un ejemplo quizás anecdotico puede ser el que me sucedió muchos años atrás... espero no confundirme de ideas...
Años atrás, cuando mi infancia estaba entre los 8 a 10 felices Mayos (en esos momentos) solía tener amigos en mi barrio con los cuales cada día soleado de Febrero salíamos a molestar gente o simplemente a jugar... y sucede así que un día, caminando todos por una calle que estaba repleta de muchos jóvenes con las manos llenas de globos de agua que esperaban reventar en el cuerpo de algún niño que se haya despertado con el pie izquierdo... caminamos con los nervios en punta, esperando solamente que esos chicos no se enfocaran en nosotros y si fuera así, esperando no ser la única víctima que no salga ilesa de la lluvia de globos...
Y fue así, caminamos esperanzados en que no nos pase nada... todos con hartos nervios y atentos ante cualquier movimiento... pero un grito de batalla hizo que todo se moviera y que estemos alertas al posible ataque y corramos a defender nuestra integridad... y corrimos y corrimos en medio del campo de globos que veiamos pasar rozando nuestras narices y otros ya reventados en el suelo pero como en toda batalla siempre tiene que haber una víctima... un mal afortunado al cuál le cayó todo el peso de la desgracia y no por no saber cuidarse sino porque esos globos estaban destinados a su cuerpo... estaba destinado a perder... y ese mal afortunado fui yo... acabé con todo el polo empapado y con algunos rastros de globos aún en el cabello siendo la burla de mis amigos y teniendo que retirarme a casa a cambiarme para evitar alguna emfermedad posterior...
A que viene dicho ejemplo (que espero se haya entendido)?... a que esa situación esta sucediendo ahora pero de otra manera...
Tres amigos que se volvieron muy cercanos, hace unos meses atrás llegaron a comprender mi situación... estuvieron en ella... los tres maldecimos nuestra suerte... cada uno lloró por su lado... lo hablé con dos de ellos... todas estas historias parecían llegar a un único final para todos: "seguir apoyándonos porque por más que quisieramos, no se podrán arreglar las cosas"... simplemente FINAL, más NO FELIZ porque la felicidad estaba en ESO que se iba...
Muchas palabras, lágrimas y canciones hechas más nunca publicadas vinieron y se fueron en estos meses hasta que se empezó a aclarar los días de cada uno al llegar a una misma frase todos... "Y si LUCHAMOS poco a poco por lo que SENTIMOS?"...
Una frase que nos hacia dudar en si INTENTARLO o no... en VOLVER A CONFIAR o no... pero se decidió ir a la batalla... con pocas defensas y pocas armas pero con muchas ganas de lograr nuestro deseo...
Y así como el ejemplo que les dí... encaminados fuimos los cuatro en búsqueda de la FELICIDAD, sabiendo que afrontaríamos muchas cosas en el camino pero que estaríamos ahí para APOYARNOS... sabiendo que nuestra arma más importante son nuestras palabras que salen del CORAZÓN, decidimos avanzar al frente esperando TRIUNFAR y no ser la única víctima de la lucha o almenos que recomforte a uno, que alguien más haya caído para poder compartir heridas de guerra en algún momento...
Y la batalla se libró... muchos flechazos nos herían y tumbaban pero ahí estabamos para levantarnos y seguir luchando con el APOYO moral de las palabras de unos amigos y con lo más importante, lo que sentía nuestro corazón: AMOR...
La batalla fue ardua... causaron muchas heridas pero poco a poco cada uno lograba lo que buscaba...
Así fue como tres de mis amigos llegaron a conquistar el REINO que tanto deseaban... dos de ellos sufrieron más porque la historia era demasiado fuerte como para avanzar fácilmente pero lo lograron...
Y tal como sucedió en mi ejemplo... tenía que haber una víctima... un mal afortunado que luchaba por lo que quería pero no triunfaba... YO... las puertas del reino en el que una vez estuve, se cerraron para mí... desterrándome por completo de poder adorar nuevamente a mi REINA... destinándome a caminar y caminar recogiendo pedazos de mi armadura caída en batalla y observando de lejos si es que nuevamente las puertas de ese reino se abren un poco al menos como para hacer el intento y tener UNA OPORTUNIDAD de ver la luz nuevamente...
Mis amigos han recuperado a sus REINAS y mi amiga nuevamente a su REY y esta vez para no perderlos... la FELICIDAD está volviendo a ellos tras unos meses de tristes tardes grises entre recuerdos y lágrimas...
Desde afuera veo como viven sus vidas y sonrien felices por sus logros... los observo con una envidia digna de todo perdedor... deseando no ser el único que cayó en el frente... los envidio y me muerdo los dientes de rabia al verlos pero sonrio al saber que luché con esas personas que ahora están desbordando de ALEGRÍA porque supe lo que tuvieron que vivir... y ellos de lejos me observan afuera, queriendo tratar de AYUDARME a lograr mi objetivo pero no es tan fácil como suena y dudo mucho que puedan... me observan desde adentro esperando que ESAS puertas no permanezcan siempre cerradas para mí...
Doy la espalda al reino de la FELICIDAD y camino sin querer mirar atrás por el momento, recogiendo pedazos de mi armadura para luego descansar, cerrar los ojos y SOÑAR el tener a mi ALTEZA de vuelta...
Cierro los ojos y escucho más fuerte a mi corazón... siento el bullicio de la felicidad y mi rostro dibuja una sonrisa por los campeones y mi mente dibuja las figuras de mi deseo...
¿Será otro día de batalla?...
MiGuEl
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario