Disculpe mi atrevimiento
su Alteza, pero
las ganas de visitar sus
aposentos me consumían...
Se que ni una carta,
ni las flores que tengo acá
servirán para que usted me
deje ser su caballero...
Mis más sinceras disculpas
su Alteza, si la ofendí
o sofoqué en algún momento...
Mi intención era pensar
solamente en usted y en mí...
Mi Alteza, las oportunidades
no se dan, se adquieren,
pero comprendo si usted
aún duda en darmelas...
Quizá una lista de hidalgos
caballeros la esperen,
pero este caballero
que tiene un corazón lleno
de tres años de amor,
la puede volver a acoger
entre sus brazos y volver
a ser su guardaespaldas...
Mil disculpas mi Alteza si
es que mis pensamientos
son inpropios...
Solo quise cantarle
en algún momento al oído,
mirarla nuevamente,
poner sus manos en mi pecho
y decirle, esto es...
"Para Usted, Alteza"...
MiGuEl
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario