lunes, 11 de septiembre de 2017

El hombre de madera...

La vida se trata de etapas, cada una de ella se supone que te ayuda a madurar, a dejar cosas atrás, a liberarte de muchas que pueden ser buenas o inclusive dañinas.

Mi nombre es Miguel Márquez, tengo 30 años y escribo desde los 7 años, cosas como una “poesía” a una niña que me gustaba en mi primer colegio, una pequeña historia a los 11 años que quizás en el fondo esperaba que mi padre la leyera en el programa de radio que tenía, mi propia historia escrita en un cuaderno a los 14 años y que por cierto aún lo conservo, historias de desamor que viví desde que salí del colegio pasando los 17 años, historias de algunos amigos e inclusive, cartas a mi madre.

He escrito de todo un poco. Si mi memoria no me falla, este blog surgió debido a un trabajo que me dejaron en un centro de estudios, y me sirvió hasta la fecha como carta libre para seguir escribiendo. También he creado tres o cuatro blogs, no recuerdo del todo. Este por ejemplo cuenta con 85 entradas que han sido leídas y muchísimas veces ignoradas. ¿Y por qué sigo escribiendo públicamente?

Como todo músico que cree lo que hace, que le gusta lo que hace, simplemente, lo sigo haciendo porque me gusta, pese a las burlas de algunas personas. No me considero un buen escritor, es más, odio leer. Sigo escribiendo porque, al igual que caminar, es mi manera de poder relajarme, dejar volar mi imaginación, botar todo lo que tengo.

Considero que no tengo mejores amigos, sino solo buenos amigos; no conozco la amistad de hermanos, no creo haberla tenido en algún momento. Creo que no soy imprescindible en mi círculo de amigos, pues sé que se divierten mejor sin uno más. Si en algún momento me preguntan sobre con cuántos amigos puedo contar, mencionaría uno o dos, y sin lograr una buena conexión.

Trabajo en el mismo lugar desde hace 6 años, por el simple hecho de que tengo miedo a cambiar, a dejar la comodidad, las “facilidades” que tengo, y me acostumbro a seguir ganando lo mismo que no siempre se ajusta a la realidad. Debido a ello me he visto limitado por algunas personas para considerarme en actividades, o también porque no estoy a su altura considerando el círculo social al cual ahora pertenecen, y no, no me molesta, me incomoda, pero lo llevo dentro.

No me visto bien, no ando a la “moda”; sigo usando los mismos dos pares de zapatillas y mi ropa no suelo renovarla. No aparento de mi edad ni mucho menos reflejo seriedad, y también he sido limitado por ello. Lo increíble es que las personas creen que no me doy cuenta.

Mi familia y yo no tenemos una muy buena relación, no encajo en aquellas conversaciones de familia feliz, pero aun así los quiero. Me siento endeudado de por vida con mi padre debido a unos errores del pasado.

Sigo siendo antisocial, que aunque me vean conversando con otra persona, no puedo mantener el clima ideal por mucho tiempo y aflora su aburrimiento. Podemos sumarle que no soy una persona intelectual, a mi edad considero que una persona debe de tener conocimiento y dominar un tema, yo creo que lo tengo pero no sucede así. A veces en mi pequeño círculo involucro a algunas personas en actividades pese a no recibir siempre lo mismo de ellas.

Dibujo una sonrisa para todos, pues admito que la mierda se lleva dentro y queda solo en la vida de uno.

Siempre tuve la idea de que sé manejarme solo, pero no siempre sucede así, pues termino dependiendo de alguien tarde o temprano.

Hay ene cantidad de cosas que podría seguir mencionando pero esto solo me sirve como un pequeño desahogo, como unas últimas líneas aquí. No, no siento miedo ni vergüenza escribirlo o publicarlo, ni que debido a ello me miren o actúen diferente conmigo, creo que sin temor he expresado muchas cosas aquí y esta es una de ellas.

Todo cambia en algún momento y eso lo puedo ver desde la primera entrada que publiqué hasta esta, la última. Aquí “cierro” esta etapa que me permitió sentir y vivir, para luego aventurarme a algo más concreto que he venido puliendo desde meses atrás.

Al final cada pequeña línea vivida nos marca, y aunque uno quiera, no la podemos borrar, porque somos como aquella madera que usan en las bancas de los parques, donde algunas personas o parejas se atreven a escribir desesperadamente una frase tratando de inmortalizar el tiempo, un sentimiento, y ocurre, que por más barniz o pintura que echen, esas líneas no se borrarán fácilmente.

Lo mismo ocurre con nosotros, cada experiencia nos ha marcado y nos ha enseñado a ser más fuertes, más mierdas, y por más caretas que tengamos, estas experiencias siguen ahí demostrándonos que siempre seremos de madera.

Pocas veces leído, muchas veces ignorado.

Gracias,

Soundtrack:
Diazepunk - Bajo En Serotonina

Miguel

domingo, 8 de mayo de 2016

Cada Segundo Domingo de Mayo...


-          ¿Qué hora es?

Abro los ojos asustado y empiezo a mover las sábanas de la cama mientras intento ubicar sin mucho éxito mi celular en el que por enésima vez me olvidé de configurar la alarma.

-          6:15 am.

Con mucho alivio, me senté en el borde de la cama. - Aún hay tiempo- me decía a mí mismo, mientras intentaba limpiar mis ojos y alejar toda la pereza de mi cuerpo. Empecé a repasar en mi mente la actividad que tenía planificada para este día, cuando de pronto una sonrisa dibujó mi rostro, sabía porque haría todo esto.

Me levanté de la cama, aun tambaleando saqué de mis cajones mi conjunto favorito, aquel blue jean clásico y la camisa a cuadros que tanto le gustaba. Salí del cuarto para planchar la ropa. De lejos diviso a mi abuela parada en la puerta de su cuarto quien me saluda, y a su lado, mi hermana que acababa de bajar de su cuarto. Ambas me sonríen y empiezan a hacer sus cosas. Mi abuela se me acerca y con un beso en la mejilla me dice que cumplirá con lo acordado. Le agradezco con un abrazo.

Cuido cada centímetro de la ropa que plancho. – Todo tiene que salir muy bien hoy- repetía en mi mente aquellas palabras para que nunca se me olvidaran. En el fondo escuchaba la música que venía desde el cuarto de mi papá. Aquellos boleros que son pieza clave de este día para muchas personas, mas no para mí, ya que mi día será diferente.

Coloqué la ropa en el colgador. Veo la hora: 7:00 am. El tiempo pasó volando. Corrí de inmediato al baño, no dudé en afeitarme, de igual forma, así no era yo. Al salir camino a mi cuarto, mi hermana me saluda y sigue con su rutina. Me detengo unos minutos a verla, cuando luego recuerdo que el tiempo se hacía más y más corto.

-          Todo tiene que salir muy bien hoy- me seguía repitiendo pero esta vez en voz alta.

Me alisté rápidamente. Bajé al primer piso a ayudar a mi abuela a ordenar la mesa. El desayuno estaba listo. El sitio en el que cada uno se sentaría ya contaba con las tazas y platos. Faltaban pocos minutos para las ocho. Le dije a mi abuela y hermana que terminaría de limpiar la sala mientras ellas se terminaban de alistar.

-          Todo tiene que salir muy bien hoy- me decía a mí mismo pero cada vez más nervioso. –Todo tiene que salir mu..- cuando de pronto el sonido del reloj interrumpe mis palabras.

La hora ya había llegado. Las 08:00 am en punto. Dejé la escoba, me arreglé la camisa, me miré al espejo y caminé lentamente; por cada paso que daba mi corazón latía más fuerte, mi sonrisa crecía y mis ojos se iluminaban de un color esperanza. Mientras caminaba veía por la ventana el cielo que pintaba de color azul claro. Ya en la puerta, giro la manilla con mis manos temblorosas y abro la puerta lentamente, mi respiración se acelera, muchas ideas vienen a mi mente, no sabía si todo lo que hacía era lo correcto, solo me preocupaba por el momento.

Mis manos aún temblorosas por los nervios logran abrir por completo la puerta de mi casa. Ya los rayos del sol iluminan la entrada de la sala, cuando de pronto mi sonrisa se fue desapareciendo poco a poco. Sí, no había nadie afuera.

– Otra vez- pensé mientras mis ojos se humedecían, mientras que arrugaba el jean con mi puño. – Otra vez- seguía repitiéndome mirando con rabia hacia la entrada de mi casa aún vacía.

Bajé la cabeza y cerré lentamente la puerta. La cruda realidad llegó a mi mente de golpe. Al voltear veo atrás mío a mi abuela y hermana que conmovidas por lo sucedido, con los ojos en lágrimas me miran fijamente y me extienden sus brazos a los que sin dudar corrí de inmediato.

-          Se supone que todo tenía que salir bien hoy- les decía entre lágrimas, llorando como un niño.
-          Y aún hay oportunidad de que así sea- exclamaba mi abuela mientras intentaba secar inútilmente mis lágrimas.

Cada segundo domingo de mayo mi rutina era la misma, ordenar mi mejor ropa, alistarme, limpiar y tener listo el desayuno, lucir de la mejor manera para el “gran momento”. Como cada segundo domingo de mayo planifico hasta el más mínimo detalle. Como cada segundo domingo de mayo me quedo viendo la entrada vacía de mi casa. Y como cada segundo domingo de mayo mi abuela y hermana están para consolarme entre sus brazos.

Y es que cada segundo domingo de mayo desde hace ya 18 años sigo esperando su regreso de la misma forma, sigo esperando que al abrir la puerta de mi casa la encuentre a ella y poder abrazarla tan fuerte como la última vez que lo hice, que me mire a los ojos y me pregunte: “Todo está yendo bien ahora?” y que me confirme que todo fue solo un mal sueño, y así retirar de mi sala el recuerdo de su foto ya que ahora la tendría realmente a ella.

Pero la realidad año tras año es otra. Hay golpes que uno nunca logra superar por más tiempo que pase. Cada año me cuesta aceptar que ya no está físicamente pero sí está presente en cada paso que doy.

Ya en la tarde, me siento a observar su cuadro que ilumina mi sala desde hace muchos años atrás. La observo fijamente intentando recordar el tono de su voz, el calor de sus abrazos y su sonrisa. Al hacer ello en mi rostro se esboza una sonrisa; seco las lágrimas que se empiezan a deslizar por mis mejillas y me levanto. Camino hacia el cuadro y le susurro, “Te amo, mamá”, esperando que donde sea que se encuentre pueda oírlo.

Camino hacia mi cuarto, esperando que acabe el día y que pasen otros más hasta el momento en el que finalmente pueda estar entre sus brazos y responder su pregunta:

-          “Sí, mamá, todo está saliendo muy bien ahora que estás conmigo. Feliz día!”

Hasta ese entonces, seguiré esperando su retorno con los brazos abiertos cada segundo domingo de mayo.

Soundtrack:
Simple Plan - Gone Too Soon

Miguel

lunes, 21 de octubre de 2013

El Mar...

Sábado de noche. Unas latas de cerveza. El mar. Diego. Valentina. Una historia.

- “Y siendo sinceros, no puedo comprender cómo es posible que este a tu lado tomando una cerveza y no un champagne o un vino, no sé, en una cena romántica y haciendo esas cosas cursis que me gustan tanto y que nunca pensé que a ti también…”- dijo Diego, rompiendo la paz emocional que tenía esa charla de horas y horas frente al poderoso y oscuro mar.
-         - “Qu… Quéee?”- respondió tartamudeando Valentina con una sonrisa nerviosa.
-         - “…y darte esa rosa que tanto te gustaba. Uhm roja, cierto?”.
-         - “Jajaja pero…”- intentaba hablar Valentina.
-         - “Sí, roja. Ése era el color!”- dijo Diego mirando fijamente el mar y dibujando una leve sonrisa en su rostro.

Valentina solo sonreía de manera nerviosa mientras cruzaba sus brazos para abrigarse a causa del viento que corría y agachaba la mirada un poco avergonzada mirando las piedras en donde yacían las fenecidas latas de cerveza que abrieron horas antes.

-         -  “Quizás una charla amena. Vestido yo un poco más formal, con una camisa, un buen peinado y no sé qué más. Todo un caballero. Y tú pues, con un vestido de noche o simplemente una blusa y unos tacos que me hagan sentir más enano de lo que soy, pero qué importa eso!? La cobertura es lo de menos, pero estoy seguro que combinaríamos muy bien. Nos envidiarían al vernos…”- seguía hablando.
-         - “Diego…”- intentaba hablar sin mucho éxito Valentina.

Se podía sentir la emoción en cada palabra pronunciada por Diego, quién no quería dejar de hablar e imaginar cada situación que vivía con Valentina. Pero sabía que en algún momento tendría que hacerlo.

-         -  “La cena la dejo en tus manos. Aunque preferiría llevarte a ese lugar del que tanto me habías hablado. Cómo se llamaba? Tenía algo de italiano en el nombre, creo. Uhm D’ Lizza? Sí, ese creo que es… Y sí que fue difícil ubicarlo eh! Tienes un paladar muy exigente…”
-         - “Oye, estas ebrio?”- le dijo sonriendo Valentina, mientras se animaba a abrir otra lata más de cerveza.
-         - “Caminaríamos por ese parque donde nos conocimos, lo recuerdas? Hablaríamos de corrido, con silencios que caracterizan nuestra timidez, pero eso sí, siempre encontraríamos la forma de romper ese silencio, y yo la forma de hacerte reír aunque te molesten mis estupideces...”- dijo Diego, ignorando con un brillo en sus ojos la pregunta de Valentina.
-         - “Siempre lo haces, tonto!”- acotó aún nerviosa Valentina, dándole un sorbo más a la lata de cerveza que tenía en su mano.
-         - “Y si deseas nos sentamos a mirar la gente pasar o ver las hojas caer. Como lo desees. Pero sin descuidar la hora. Que por más veces que nos hayamos quedado hasta tarde conversando otros días, esta vez no quiero que llegues tarde a casa, ya que noches por demás juntos asumo que tendremos”.
-         - “Jajaja qué hablas ah?”- respondía riendo Valentina.
-         - “Caminaremos para tomar un taxi. Se te hará difícil caminar. Te sacaría los tacos y te daría mis zapatos para que camines mientras yo llevo los tuyos en mis manos. Te apoyarías en mi brazo mientras caminamos lentamente por ese viejo pero aún hermoso parque. Nos subiríamos a un taxi luego. Y sí, te llevaría a casa. Sabes bien que no quiero que te pase algo. Nos acomodaríamos y escucharíamos la música que coloca el  inminente confidente, el chofer, y cantaríamos o simplemente nos burlaríamos de ello. Te recostarías en mi hombro a descansar. Y por primera vez en todas las veces que hemos salido solos, estiraría mi brazo y te envolvería con él. Con mi otra mano acariciaría tu mejilla mientras siento como poco a poco te acomodas más en mi pecho. Jugaría con tu cabello y nos dejaríamos llevar por el frío de la noche hasta el punto de vernos a los ojos y, con menos de un centímetro de distancia entre nuestros rostros, unir nuestros labios hasta llegar a tu hogar…”
-         - “Oye tu sí que estas ebrio jaja Ya deja la cerveza mejor”- seguía riendo Valentina.
-         - “Y despedirme con un corto beso. De esos que guardan las esperanzas de quizás volver a repetir la velada. No sé”- culmina Diego, luego de un largo monólogo.

Deja de mirar el horizonte y voltea a ver a una aún nerviosa Valentina quién estaba sentada de brazos cruzados mirándolo. Le dibuja una sonrisa y mirándola fijamente a los ojos le dice:
-         
-           - “No, no estoy ebrio, Vale. Ya me conoces.”

Luego, se levanta y le da la lata a Valentina. Agarra una piedra y la tira al mar.

-         - “Jaja que curioso. Mira que justo hoy me sale el tirar la piedra y que rebote en el mar.”

Diego se aleja sonriendo y mirando hacia el piso, pero caminando lentamente, sin ánimos de separarse mucho de Valentina.

Ella aún sorprendida por todo el relato que escuchó, solo lo veía caminar y alejarse lentamente. No sabía que pensar. O quizás sí lo sabía pero no esperaba que sucediera todo eso. Reaccionó y miró la lata que le dio a sostener minutos antes Diego. La analizó bien y se percató que aún andaba llena. Recién había sido abierta.

-        -  “No es posible…”- pensaba Valentina, quién minutos antes acusaba al alcohol el hecho que Diego haya creado toda esa historia.

Y era verdad. Diego no había tomado mucho. Prácticamente nada. A pesar de las horas que estuvieron juntos caminando y sentados conversando en la playa, él había preferido beber poco y así divertirse tranquilamente junto a Valentina. Y así cumplir lo que le había comentado uno de los días que salieron, que trataría de cuidarla.

Esa frase, al igual que el relato, se hacía cada vez más y más fuerte en la cabeza de Valentina, quien cerró los ojos, trató de recordar cada palabra contada por Diego, y vivir cada acción en su mente. Sentir la brisa del mar y envolverse con el frío clima.

Dejó las latas entre las piedras, se levantó y siguió el camino que había tomado Diego, quien la esperaba debajo de un farol de luz tenue que dibujaba su delgada silueta en el suelo. Volteó y miró el lugar donde estaban sentados conversando minutos antes, las latas de cervezas vacías, algunas sin abrir y otra sin terminar seguían entre las piedras; el inmenso compañero cómplice de la ilusión de una persona, el mar, seguía aún pendiente de la historia que podía seguir construyendo esa pareja, quienes, una vez juntos, se enrumbaron por un camino el cuál ninguno de los dos sabe en dónde y cómo acabará. Solo ellos dos y su cómplice de noche, el mar.

Soundtrack:
Diazepunk - 10:10

Miguel

domingo, 13 de octubre de 2013

Como Si Fuera La Única Vez...

Un caluroso sábado por la noche, típico de esta temporada del año, en una reunión que salió a último minuto se encontraba Angel, un chico que se cataloga como común y corriente, un poco extrovertido pero tranquilo, no le gusta incomodar. Estaba ahí al ser llevado a la fuerza por su amigo Luis, quién resulta ser todo lo contrario a él: demasiado extrovertido, "juerguero" y no muy confiable que digamos. Ambos estaban en la reunión esperando divertirse solamente, dejar todo el estrés del trabajo atrás y poder pasar un buen momento.

La música sonaba, entre cumbia, salsa y un poco de rock. Angel ya no sabía que esperar del improvisado DJ que animaba la noche. Veía pasar la cerveza. Tomaba un poco y compartía el vaso mientras que veía como Luis lo trataba de meter a la conversación que tenía con sus amigos de trabajo, pero sin mucho éxito. Hasta que una chica se sentó a su lado. No le prestó mayor atención porque no los habían presentado. Por timidez ni cruzó palabras hasta que, luego de unos minutos, recibió la botella de cerveza y por caballerosidad, le sirvió primero a ella.

- Gracias - le dijo.
- De nada - respondió sonriendo Angel.

Tomó poco. Luego Angel se pudo servir y seguir compartiendo la botella de cerveza que cada vez la sentía más amarga. Luis se sentó entre ellos. Repentinamente le empezó a hablar a ella, luego, voltea y le pasa la voz a Angel para presentarle a Alejandra, la chica que estaba sentada a su lado.

Al sentir que ya su amigo había roto el hielo, el hablarle a Alejandra le fue más fácil. Y así, poco a poco, se fueron conociendo. Palabras iban y venían, risas, carcajadas; mientras se servían más y más vasos de cerveza. Angel no había ido con ganas de embriagarse sino solamente de divertirse, o al menos intentarlo. Aparte que al ya socializar más con Alejandra pues no quería dar una mala impresión y, al fijar su interés por ella, no tomaba para asegurarse que ella siga bien y si es posible, llegue bien a su casa.

Ya de lejos se veía que había conexión por parte de ambos. Conexión que no tardó mucho en darse cuenta Luis, quien preocupado se acercó a Angel y lo llevó a otro lado para conversar. A regañadientes accedió a ir con él.

- Hermano, veo que estas muuuy cómodo con Alejandra - dijo sorprendido Luis.
- Claro que sí. Es de putamadre conversar con ella, porque? Te interesa? - respondió entre emocionado y dubitativo Angel.
- No es por eso, sino que... digamos que Alejandra es una buena persona, puede que sea perfecta para ti pero la huevada es que al tomar no sabe medirse y luego, no es que haga alguna estupidez porque la he visto o al menos cuando la veo, sino que al día siguiente ya no se acuerda de nada. Como si tuviera una laguna mental o algo así. - respondió Luis.

Angel pensó que era una broma pero, al notar la sinceridad con la que le hablaba Luis, dicha sinceridad con la que muchas veces le había confesado muchas cosas, pues no le quedó otra opción y tuvo que aceptar la idea. Sabía que se lo decía para que no se ilusione en vano.

Típico de la película "Como si fuera la primera vez", sucedía ese caso. Lo peor de todo es que le sucedía a él pero esta vez no por un accidente causado por una vaca que se cruzó en el camino sino por unas botellas de alcohol.

Ya de regreso, se sentó al lado de Alejandra y mientras ella le hablaba, él pensaba como podía ser posible que a tan hermosa chica le afecte la bebida a tal punto que se olvide lo que sucedió alrededor de ella. Él no quería ser alguien más que conocía ella en ese día y que luego ya no estaba en su mente. Para ello, tuvo la idea de hacer que Alejandra no tome mucho. Pero como la noche se iba haciendo larga y la bebida interminable, era inevitable que alguien acabara sobrio a menos que no bebiera casi nada, como era el caso de Angel.

La conversación era más y más fluida, y el interés de ambos era más fuerte. Luego, Alejandra se levanta para ir al baño. Angel, mientras esperaba que regrese, prendió un cigarro y seguía pensando más sobre lo que le había dicho Luis. Hasta que el sonido de un vaso roto lo hizo reaccionar y, al mirar alrededor, vio a Alejandra conversando y tomando con sus amigas. No podía ir a detenerla. Lo único que hizo fue llamarla y, felizmente, ella accedió a acercarse.

Siguieron conversando y Angel le seguía sirviendo cada vez poco de tomar, hasta que ella, que ya sentía en su cuerpo los efectos del alcohol, lo mira a los ojos y le dice:

- Sé porque estas cuidando lo que tomo y, créeme, no te lo reclamo. Me parece un lindo detalle que lo hagas. Mírame, estoy aquí para divertirme igual que tú así que no te preocupes. Sé lo que te han contado y siendo sincera, sé que no me voy a olvidar de ti luego, así que tranquilízate, deja de preocuparte y sigamos conversando ok? Por favor. - le dijo Alejandra, mirándolo fijamente con esa mirada que denotaba un sentimiento hacia él. Con esos ojos medios achinados, que se iban cerrando poco a poco a causa del alcohol.

Angel sonrió, se acercó a ella y siguió conversando confiado en las palabras que le había dicho. Ambos lucían increíbles. Eran las únicas personas que estaban en su propio mundo. Eran la pareja que no les importaba lo que los demás pensaran. Ellos hacían lo que querían sin molestar a nadie. Eran muy diferentes a los demás y se les reconocía ni bien entraban a la sala. Eran sólo ellos dos.

Las palabras y las risas nunca acababan. Angel tuvo que apagar su cigarro para no incomodar a Alejandra quien no fumaba. Había menos personas y más vasos rotos y botellas vacías. Luis se acercó para decirle que ya se retiraba, y quizás, ir con él por el camino. Pero Angel decidió quedarse a acompañar a Alejandra. Luis lo miró fijamente con esas miradas típicas de los amigos que te dan a entender, "Fíjate lo que haces. Piensa bien". Al no tener respuesta alguna a ello, estrechó su mano y se despidió de él. Angel sí había entendido el mensaje pero lo omitió y prefirió quedarse con Alejandra.

Las horas ya habían dejado la paridad, el cielo se hacía poco a poco claro y las aves ya daban sus primeras señales de vida. Angel y Alejandra ya ni sabían de qué hablar y solo atinaban a reírse de cualquier cosa. A duras penas podían mantener los ojos abiertos. Hasta que decidieron acomodarse y descansar. Angel, seguro de que ella seguiría siendo la misma joven risueña horas después, la abrazó y durmieron juntos en el mismo sofá que fue testigo desde horas atrás de su encuentro. La sala lucía infestada de varios cuerpos aún decadentes a causa del alcohol.

Varias horas después, cuando ya el cielo era por demás claro, Angel se despertó. Vio la hora, diez de la mañana. Para no generar preocupación en casa de Alejandra, la despertó para llevarla pero difícilmente se quería levantar del sofá. La tuvo que ayudar a sentarse. Aún mareada se tomó la boca y atinó a decir que quería vomitar. Angel la ayudó a pararse y la llevó a paso acelerado hacia el baño. Ya una vez que llegaron, ella empezó a vomitar todo lo bebido, y así sentirse un poco mejor. Angel evitaba respirar, le sujetaba el cabello para que no se ensucie y le frotaba la espalda diciéndole que iba a estar bien, y que esté tranquila, que él la llevaría a su casa.

Cuando Alejandra se calmó, volteó a ver quién le daba aquellas frases de aliento y la ayudaba en ese momento incómodo. Al ver a Angel no lo pudo reconocer, se asustó y se alejó lentamente de él; solamente le atinó a agradecer por ayudarla. Él, sorprendido por su reacción, se le acercó y se ofreció en llevarla a su casa pero ella, aún mareada y con el malestar por causa del alcohol, pensó que dicha ayuda era una insinuación ante el estado en el que se encontraba. Le agradeció por la propuesta pero, no lo conocía como para ir con él. Angel pensó que era una broma, o al menos no quería aceptar la nefasta realidad, y le hizo la pregunta nuevamente, pero ella le seguía respondiendo otra vez lo mismo, pero en esa ocasión el tono de su voz no daba ningún indicio que estaba bromeando.

Vio cómo se alejaba lentamente y se sentaba en el mismo sofá donde habían descansado horas atrás, donde pensó mientras estaba a su lado, que esta iba a ser una historia diferente a la que le habían advertido. La vigiló desde la puerta de la cocina por unos minutos para que no le pase nada, en el fondo lo hacía también para saber si reaccionaba y lograba recordar algo. Cuando quiso acercarse a hablarle para saber cómo se sentía y si es que recordaba algo de la noche anterior, una chica se le acercó y le dijo:

- Déjala ahí mejor. ¿Qué te dijo? Te olvidó, no? - preguntó la chica, con la seguridad de saber lo que había ocurrido.
- Parece que sí. No lo sé, posiblemente fue algo temporal porque estaba mareada. - respondió Angel con un poco de esperanza que sea cierto.

Conversando acordaron ambos en acercarse a Alejandra y hacerle compañía. Lo hicieron. Ella saludó inmediatamente a su amiga pero a él seguía sin reconocerlo. Angel intentó hacer que lo recordara diciéndole algunas de las cosas que habían conversado, las anécdotas que se habían contado, pero fue en vano. Ella no recordaba nada de la noche anterior. Sólo se alejó un poco de él porque empezaba a incomodarle las cosas que oía.

Al no saber qué hacer se alejó por un momento. La amiga de Alejandra se le acercó para decirle que entendía su tristeza y que lamentaba mucho que haya sucedido todo eso con su amiga. Angel no sabía ya que hacer, no sabía qué decir. Le explicaba con emoción lo que sentía por Alejandra pero con asombro y tristeza seguía sin poder creer como ella no lo puede aún recordar. Se notaba la desesperación e impotencia en su rostro. Pero la chica solo atinaba a decirle una y otra vez que lo comprendía.

Angel sentía que no podía hacer más, se sentía con las manos atadas. La amiga de Alejandra se acercó a ella para ver cómo seguía. Sentado en la mesa de la sala, Angel observaba a Alejandra, pensando qué podría hacer para tenerla de vuelta. Luego, agarró una servilleta de la cocina, buscó un lapicero y anotó su nombre y número celular dibujando al final una cara feliz para que no haya ninguna tensión y luzca como un buen detalle. La dobló, respiró profundo, se llenó de valor y se acercó para despedirse. Le dio la servilleta a la chica, susurrándole al oído que si es que Alejandra se llegara a acordar algo de la noche anterior o de él se la diera ya que tiene sus datos. Se despidió. Al acercarse a Alejandra se puso en cuclillas, la miró fijamente esperando que ella le dijera algo pero, ella seguía sin reconocerlo. Angel le sujetó la mano y con una voz entrecortada le susurró, "Como quisiera que te acuerdes de todo". Bajó la mirada. No podía hacer más excepto despedirse, se sentía inútil.

Al salir de la casa lo hizo lentamente, como si no deseara irse, apoyó su cabeza en el marco de la puerta y mirando al suelo se cuestionaba cómo le podía estar pasando eso a él. Algo que suele ocurrir solo en los guiones de las películas románticas que le gusta ver, pero, al parecer, se equivocó. Aún sorprendido y sin encontrar respuesta decidió alejarse y caminar hacia la avenida más cercana en la que abordó un taxi camino a su casa. Mientras veía los paisajes pasar por la ventana, se acordó de lo que le había advertido Luis que pasaría pero él, terco y cegado por el interés que tenía hacia Alejandra, no le quiso prestar atención y ahora estaba pagando todo a causa de su rebeldía. Lo peor de todo fue que en el fondo, él sabía que Luis tenía la razón, que se lo advertía para evitar que se ilusione pero, lamentablemente, terminó sucediendo. Típico en él.

Las palabras de su amigo retumbaban más y más su cabeza y, ya en su habitación, no sabía que pensar. Mientras trataba de encontrar una respuesta lógica a sus preguntas, sus ojos, presos del cansancio, se fueron cerrando poco a poco y cediendo el paso al sueño inminente, donde esperaba soñar con ella, encontrar las respuestas a sus interrogantes o que quizás, al despertar las cosas fueran diferentes y aprovechar cada minuto a su lado, como si fuera la única vez que la viera.

Quizás.

Soundtrack:
Diazepunk - Mañana

Miguel

lunes, 30 de abril de 2012

Y Llegaste Tu!...


- ¿Que haré contigo? - me pregunto a diario cada vez que te veo correr e ignorar todo mandato que te pueda dar.

Pero no llego a ninguna respuesta y creo que nunca lo haré porque siempre la ignoro ya que tu alma es libre y siempre me encargaré de que lo sea. Eres aún pequeño. No conoces el mundo y todo lo que puede venir. No puedo tratar de cortarte las alas por más que me desespere al ver que no me haces caso. Pero que más da, eres aún pequeño y tienes toda la vitalidad que personas como yo desearíamos tener. Tienes todo lo que en su momento tu madre, tus abuelos, bisabuelos y yo no pudimos tener pero lo tienes y lo tendrás porque te lo mereces.

Y es que sucede que hace dos años exactamente, mi vida tomó un sentido diferente. Un sentido tan radical como el que tomó hace cuatro años atrás en el que decidí seguir un camino un poco más saludable y creo que fue pensando en ti. Posiblemente esas opiniones de esas dos personas especiales me hicieron cambiar sabiendo que vendría algo mejor, que en este caso eres tú.

La noticia, como siempre, llegó tarde a mis oídos. Toda mi familia, incluida la de fuera del país, se entero primero que yo. Mi reacción fue de lo más normal, como suelo ser con mi familia. Aceptar la idea que mi hermana estaba embarazada, hacerle bromas de que siempre soy el último en enterarme de las cosas (aunque no solamente fue broma) y felicitarla. Al llegar a mi cuarto, mi rostro dibujo una sonrisa de oreja a oreja al enterarme que sería tío por primera vez. En este caso me refiero a tío por primera vez porque sería mi primer sobrino más cercano, directo. Cerré los ojos y empecé a imaginarte como serías. Te imaginaba corriendo, saltando, jugando conmigo. Creaba en mi mente, historias contigo, jugando con un bebé conocido y con un próximo primo/a que podrías tener. Todo eso me imaginaba sin aún saber tu sexo, pero que importaba, lo único que me emocionaba era tener un sobrino cercano. Tenerte cerca.

Quizás la emoción fue tan grande que quería salir a celebrar y a tomar cual padre que se emociona por su primer hijo, igual fue mi estado al enterarme de tu presencia. Pero, quise guardar las fuerzas para verte crecer y guardar las ganas de celebrar contigo como se merece cuando tengas uso de razón o cuando conozcas a tu primo/a.

Y así fueron pasando los meses en que tu presencia se daba a notar más y más. Te sentíamos cerca. Ya sabíamos que serías la persona que destrone a los Márquez pero que llevarás el apellido bien en alto y que tendrás mucho de nosotros. Esperando que las idioteces nuestras no las llegues a cometer nunca. Pensando en todo ello, te esperamos y ya un día 30 de Abril del 2010, estando en la calle me llega una llamada anunciándome tu llegada. "Tu hermana ya dio a luz. Es un gran hombrecito", con una voz de emoción me lo contaba mi padre (o mi abuela, tengo un vacío en esa parte). Organicé mis cosas con una persona especial y con ella compramos tu primer oso de peluche y globo y fuimos rumbo hacia la gloria. Al llegar, pude darme cuenta que la espera lo valía. Verte en una cuna descansar, chino como nuestro pequeño rasgo en cada uno de nosotros y que con cada roce de piel te movías impresionado fue lo más lindo que pude ver. Me había quedado sin palabras. Te saludamos y te empecé a inventar historias en mi cabeza. Eres mi sobrino, el que tanto esperábamos.

Así poco a poco fuiste llenando de alegría este hogar y sacándonos de quicio a todos. Siempre nos miramos a los ojos y sonreímos cuando nos haces una broma o nos das un golpe, como si nos dijéramos, "¿Qué vas a hacer? así es él. Aceptemoslo". Y nos dibujas más sonrisas al vernos a los ojos y darnos cuenta de tu presencia.

Tu primer año llegó rápido y tu bautizo aún lo tengo en mi mente. Con esa misma persona que viste en tus primeros días de nacido, fui a verte. Odié tanto usar terno pero te lo merecías. Ya muy pronto tu odiarás usarlo también en mi boda o funeral y dejaré bien claro a tu madre que te quiero ver así. Ese primer año me dí cuenta que creciste demasiado. Yo no era tu tío Miguel sino me bautizaste con un sobrenombre peculiar. Un sobrenombre que muy pocos tíos o ninguno lo tenga. Digno de ti, me sorprendes desde pequeño y espero lo sigas haciendo. Nunca lo olvidaré, créeme y por tu bien espero que ya no me llames así jaja. Bromeo.

Ahora, 30 de Abril del 2012, puedo decir nuevamente que el tiempo está pasando rápidamente. Te veo crecer cada día. Estás cada vez más insoportable pero así te amamos. Nos dibujas una sonrisa de oreja a oreja y no podemos ponernos mal por tí. Eres la única persona en mi familia que me ha visto llorar por amor cuando me haces recordar alguna anécdota o te imaginaba jugando con tu "futuro" primo/a, y cuando lo hacía me mirabas fijamente, me regalabas una sonrisa y me cambiabas el mundo por completo. O simplemente me tirabas uno de tus juguetes y me hacías reírme porque parecía que decías, "deja de llorar, carajo y juega conmigo!" jajaja. Eres único.

Ahora mi vida puedo aceptar que ha cambiado. De dos personas importantes que siempre tengo en mi mente te convertiste en la tercera, inclusive desplazando también a una de ellas. Ahora ya no me importa esperar los primeros días de Febrero, un 4, 8, 9 o 20 de Mayo, un 20 de Junio, un 09 de Agosto, un 24 o un 31 de Diciembre cuando lo único que me interesa es llegar a un 30 de Abril con vida suficiente para poder verte sonreír y siendo agasajado por todos los que te queremos. No solamente será un día sino todos los días de mi perra vida prometo dedicártelos a ti mientras el de arriba nos lo permita. Prometo enseñarte las cosas buenas para que hagas el bien y sepas como comportarte y las malas para que no cometas mis mismos errores. Enseñarte que en el amor se ríe y se llora pero que depende de cada uno manejar eso, y eso sí, nunca ser tan idiota, al igual que le estoy enseñando a tu prima a manejar algunas cosas. Y es que, al igual que hago con ella, no esperaré que cometas los mismos errores, sino que al puro estilo de Kesuke Miyagi, te daré ejemplos poco a poco y contaré historias para que puedas deducir tu mismo lo bueno y lo malo.

Sé que por ahora o quizás nunca leas estas líneas, pero si en algún momento existiera la posibilidad y no puedo dártelas, ya hay una persona encargada en dártelas a leer porque estoy seguro, no será el primer y único blog hacia ti. Por ahora puedo decirte en resumen que te amo y que lo seguiré haciendo, hasta que llegue tu primo/a claro jaja. Nunca lo dejaré de hacer porque por más que no tomes la capitanía de los Márquez, lo eres de pura sepa.

Seguirás sacándome más y más sonrisas? Eso espero, bebé. Si fuera posible, te lo ruego. Lo único que puedo decirte es que hace dos años, la felicidad en este humilde hogar tiene por nombre el tuyo, Tiago Valentino! Y ese nombre seguirá haciéndonos feliz de ahora en adelante!

Feliz Cumpleaños, Tiago.

Te Amamos!

Miguel Márquez

P.D: Perdóname si pierdo la paciencia contigo pero es que a veces nos sacas de quicio fácilmente. Todo lo que hago, lo hago para crecer yo mismo y tu también teniendo todo lo bueno. Cuídate.

Soundtrack:
Rod Stewart - Forever Young

miércoles, 7 de marzo de 2012

Feliz Día Internacional de las Musas!

Son muchas las razones por las cuáles puedo empezar a escribir un nuevo blog pero pocas como la que se presenta el día de hoy 08/03/12, el Día Internacional de la Mujer!

Que MEJOR motivo que ese para poder agradecerles su SACRIFICADA labor de aguantarnos y darles a entender todo lo que significan para nuestro primitivo ser.

Y es verdad, ustedes llevan una inmensa carga designada por Dios, la cuál es el tratar de COMPRENDER a los hombres y aguantarnos. Y si lo llegaran a hacer en algún momento pues es tratar de LIDIAR con eso a diario con nuestros defectos y virtudes. Claro está, mas defectos que virtudes, no podemos negarlo.

USTEDES son quienes saben como ALEGRARNOS el día con tan solo una SONRISA, una MIRADA o unas frases que pueden pasar desde un "Te extrañe", "Te Quiero" hasta un "Te Deseo", cualquiera que sea las que ustedes deseen usar, saben como poder alegrarnos, eso NUNCA lo duden. Cada frase usada en el momento adecuado es PERFECTA solo si sale de USTEDES.

USTEDES cumplen muchos roles para nosotros, ya que en USTEDES podemos encontrar a una INCREÍBLE amiga, nuestra confidente, esa persona a la que le podemos decir todo y sentir que si nos llama la atención por eso, pues nos sentimos tranquilos porque saben a que se refieren. No lo hacen de mala onda sino porque nos lo merecemos. En USTEDES por más que sean nuestras amigas, también podemos encontrar a una EXCELENTE madre que se preocupa por nosotros y nos da el afecto que quizás no siempre nos merecemos. Que nos engríen y mal acostumbran a muchas cosas pero nos hacen sentir bien, porque lo hacen USTEDES.

Quizá traicione a todo el legado de hombres del mundo y rompa una de las leyes mas preciadas del hombre, su orgullo, pero seamos SINCEROS y se que lo van a negar al principio, pero las mujeres SIEMPRE tienen la razón. Sí, USTEDES! Siempre la tienen! Por más que lo queramos negar o inclusive defender nuestra posición poniéndonos más tercos de lo normal y terminando en una pelea pero al final quienes se llevan los laureles son USTEDES. Y porque? Porque tenían la razón desde el principio solo que nuestro estúpido orgullo nos impide aceptar las cosas rápidamente. Es un defecto con el cuál nacen la mayoría de los hombres. Asumo que ya se debieron de dar cuenta pero no se preocupen, espero que la ciencia encuentre la cura al orgullo masculino.

Son la RAZÓN por la cuál uno escribe unos poemas, frases cursis, una canción o inclusive, ya en el peor de los casos, crea un blog, como este servidor, para poder expresarles muchas cosas. Y es que se han puesto a pensar, ¿Que haríamos los hombres sin USTEDES? Pregúntenle a todos sus conocidos y quizás por no salir perdiendo van a decir cualquier estupidez típica del orgullo masculino pero la respuesta, es simple, no mucho. El índice de mortalidad subiría y muchos nos haríamos socios VIP del Larco Herrera en el que tendríamos ingresos diarios y las camisas de fuerza estarían completamente agotadas. Y es que es la verdad, somos casi nada o por no decir, NADA sin USTEDES.

USTEDES saben como volver locos a los hombres con tan solo una mirada, una frase o solamente un movimiento de cabello. Saben como hacer que hasta un día de verano de 30°C sea insignificante frente a USTEDES y hacer que cada hombre agradezca a Dios a diario por su existencia.

USTEDES son quienes nos enseñaron desde el primer momento que abrimos los ojos lo importante que es AMAR y ser FELICES y aunque no siempre les paguemos con lo mismo pues las AMAMOS y tratamos de hacer felices según lo que esta a nuestra medida. Y es obvio que se merecen más que eso y se lo daremos, eso NUNCA lo duden.

Sé que he utilizado mucho la palabra "USTEDES" pero es que este blog trata de eso, de USTEDES, las mujeres por las cuáles somos capaces de hacer maravillas, de pecar o inclusive de matar (no hay que descartarlo, o si?). Las razón por la que nosotros podemos vivir tranquilos en este mundo es porque USTEDES EQUILIBRAN nuestras vidas.

Y como lo había dicho, o podría resumir todo este blog, ustedes son TODO para nosotros y sin ustedes somos NADA. Es por eso que quiero desearles un gran Feliz Día Internacional de la Mujer, el cuál realmente NO solo será cada 08/03 sino serán los 365 días de cada año que aparezcan en nuestras vidas. Y si eres mujer y estas leyendo esto, espero que estés muy orgullosa de serlo y que estés o hayas pasado un EXCELENTE día y recuerda, por favor sigue conservando esa PACIENCIA para con nosotros. PROMETEMOS ser más fáciles de comprender y apreciarlas cada día más como se lo merecen.

Feliz Día a Todas USTEDES, nuestras MUSAS y ÁNGELES de AMOR. Nuestras RAZONES por las cuáles suspiramos y agradecemos seguir vivos cada día. Nuestra razón de existir!

Feliz Día Internacional de la Mujer!

MiGuEl

Soundtrack:
Tiempo Fuera - Gracias Por Existir

(Blog dedicado a mi Madre que ya casi 14 años me viene salvando el pellejo. Quien me enseñó a amar y aunque no lo este haciendo bien espero me siga ayudando a hacerlo. Feliz Día de la Mujer a la distancia, Madre!).

sábado, 25 de junio de 2011

Esa Historia... (Parte 1)

Una semana más pasó...

Más historias que pude conseguir para contar... sobretodo una de un "amigo" que pude escuchar en un instante de desesperación...

Me acuerdo que era un día bien gris, de aquellos que me gustan, cuando vi pasar a una persona a mi lado, tocarme el brazo y decirme, "Miguel, ¿eres tú?"... reaccioné de una manera desconfiada por pensar que podría tratarse de un timador pero al voltear pude ver un rostro qu reflejaba tristeza... era alguien que no veía hace tiempo o al menos eso creía yo...

Nos sentamos a conversar en una vieja plaza que por más que la remodelen siempre va a seguir siendo la misma vieja y peligrosa plaza...

Le conté mi vida... me contó su vida... hablamos de dinero, de como conseguirlo a la fuerza... de estudios... negocios a futuro... pero un tema que ya se veía venir desde el momento que ví ese rostro ese día fue el del amor...

No quise oconversarlo por negativa propia pero no podía seguir viendo ese rostro así... me contó que estaba con enamorada pero que él tiene un gran defecto que la mayoría de personas también tienen: es voluble...

Puede estar con una persona pero siempre le va a gustar alguien hasta el punto de hacerlo confundir de lo que siente y hasta llegar a ser infiel más no por dársela de "pendejo" sino porque sí siente algo...

Ama a su enamorada pero desde que apareció esa persona no puede dejar de pensar en ella... peor desde que le empezó a hablar...

Sin pedirle que me la describa, lo hizo deslumbrando felicidad: "Es que ella es muy especial, su sonrisa... su honestidad... su dulzura, humildad e inocencia... amo la inocencia en una mujer... amo su rostro y la manera en la que me mira a través de esos lentes que le encajan perfectamente en ese rostro redondo... Miguel, se que sueno cursi pero es que así me siento... no puedo evitar sonreir al estar a su lado... al tocar sus manos y abrazarla o sino al oler su perfume que lamentablemente es uno de mis favoritos en una mujer... la veo casi a diario porque trabajamos juntos que para colmo empeora las cosas en mi caso... no sé que hacer... ¿Que harías tú?"...

¿Que haría yo? Pues buena pregunta... me dejó helado mientras observaba el suelo buscando una respuesta correcta e imparcial... "Lo pensaría bien... también he pasado por lo mismo más no de una manera tan fuerte como la tuya y también me pagaron con la misma moneda y sé lo que se siente hacer sufrir a alguien y sufrir también por el mismo motivo... piensa bien porque una cosa es AMOR y otra cosa es un GUSTO... si sientes nervios al verla y tristeza al no verla pues puede que estes enamorado pero tienes que pensar si ella te corresponde... y si lo hiciera pues tienes que pensar en tu enamorada si se merece esto o si es que sería mejor dejar las cosas ahí con ella... por los comentarios que recibo por parte de ella es una persona especial para tí, no?"...

Agachó su cabeza y con un movimiento de ella aceptó la pregunta...

Sentí como esa persona que no veía hace tiempo estaba enamorado pero con un problema tremendo entre manos por ser de dos personas... muchos dirían que sólo se ama a una persona pero creo yo que quizás podría sentir algo fuerte por otra también mientras que por la primera se disminuye poco a poco por A o B motivos... bueno, quizás solo yo me entienda con esto...

El frío aumentaba... el resfriado se veía venir así que decidimos caminar hacia el paradero en el cuál tenía que tomar el carro que me lleve a casa sin antes seguir hablando de él y ella... y ella también...

Muchas frases venían y también hacia comparativos con mis historias... era una tarde muy curiosa... de aquellas que no tenía ya hace un tiempo... sentía pena tener que retirarme pero debía hacerlo... pero no me podía ir sin antes decirle que quiero escuchar más de su historia... que se tome su tiempo y me escriba un correo contándome más acerca de él y ellas... se lo pedí porque al escucharlo sabía que él no encontraba a alguien parcial que podía escucharlo y desahogar sus "penas" y alegrías como lo hizo conmigo...

El aceptó y sonrió... me dio alegría verlo sonreír... le dí la mano y un abrazo para poder despedirme ya que mi carro había llegado...

Al subir y verlo por la ventana pude ver también una parte de mí en él que no veía hace tiempo... Tan solo esperaba que me envíe un correo para poder saber de él y sus historias...

No quiero dar la impresión que lo estoy induciendo a ser infiel, o dejar a su enamorada y que se meta con la chica de su trabajo sino que cuando hablamos trato de decirle las cosas como son aunque sean fuertes pero por su bien... le hago pensar tanto en lo qe sentiría su enamorada como él... trato de tocar todos los temas y hacerlo sentir cómodo o reflexionar al menos... le pedí los correos porque quería saber de él y sus historia e ir ayudándolo poco a poco...

A la fecha recibo sus correos que poco a poco iré traduciendo en mis propias palabras o los publicaré directamente según el tiempo me lo permita... Tomaré su puesto y escribiré, si es que me parece necesario, como si yo fuera él para no estar tomando mis puntos de opinión o entrar en muchos detalles y ahondar en mis opiniones solamente...

Una historia más que contar y que espero tenga un final feliz... al menos para alguno de ellos...

Nuevamente, pido disculpas por lo largo de este bog y disculpas anticipadas por los blogs siguientes que vaya a escribir...

Soundtrack:
New Found Glory - I Don't Wanna Know

MiGuEl